¿Era la Patagonia Oriental chilena por derecho y fue cedida a la Argentina?

Comúnmente se habla de la Patagonia Oriental como un territorio res nullis, o sea, que no le pertenecía por derecho a ningún país a comienzos del siglo XIX hasta el establecimiento de más asentamientos, sin embargo, desde la misma concepción de Chile estos lejanos y australes territorios le han pertenecido por derecho, y siguió siendo así en el momento de la creación de las repúblicas hispanoamericanas. Tanto la cartografía antigua como reales cédulas nos cuentan esta historia que acá ponemos a disposición

  • Tras las capitulaciones de 1534 Pedro de Valdivia es mandado por Francisco Pizarro a conquistar los territorios de Chile como teniente gobernador en nombre suyo, tras la muerte de este último, Valdivia queda como gobernador interino de Chile y es oficializado como gobernador plenamente en 1548 por Pedro de la Gasca, quien era presidente de la Real Audiencia de Lima, los límites iniciales de Chile son: «por gobernación y conquista desde Copiapó, que está en 27 grados de altura de la línea equinoccial a la parte del sur, hasta 41 de la dicha parte, procediente norte sur derecho por meridiano, e de ancho entrando en la mar a la tierra hueste leste cien leguas», en otras palabras, desde el paralelo 27 sur cercano a Copiapó hasta el 41, cercano a Osorno se proyectó Chile hacia el interior del continente desde la costa del océano Pacífico, llegando tal línea a lo que hoy es San Antonio Oeste, abarcando territorio en ambos océanos, estos límites fueron aprobados por el rey Carlos I o V, confirmando en 1552 tales límites iniciales que después tendrían ciertos cambios.
  • En paralelo a la posesión de la gobernación de Chile por parte de Valdivia, en el 24 de enero de 1539 mediante una real cédula el rey concede a Pedro Sancho de la Hoz (o Sánchez) el territorio de la Terra Australis creando una gobernación. Hay que entender que en la época se creía que Tierra del Fuego era parte de un continente austral más grande que hoy conocemos como Antártica, la real cédula dice «el dicho estrecho de Magallánes, i la tierra que está de la otra parte dél; y de ida o de vuelta, descubrireis toda aquella costa de la parte del dicho estrecho, sin que entreis en los límites i paraje de las islas i tierra que están dadas en gobernacion a otras personas a conquistar, e a gobernar, ni rescatar, sino fuese mantenimiento para sustentacion de la jente que lleváredes, con tanto que no toqueis en los límites y demarcacion del serenísimo rei de Portugal, nuestro hermano, ni en los Malucos», en otras palabras, el rey le da a Pedro los territorios al sur del estrecho hasta los confines del imperio, abarcando los territorios antárticos de los cuales no tenían conocimiento hasta 1603 con la expedición de Gabriel de Castilla. Sancho de la Hoz iba en la expedición de Valdivia y lo intentó asesinar en múltiples ocasiones, por lo que lo apresaron y en 1540 lo obligan a entregar su título sobre la Terra Australis a Pedro de Valdivia.
  • Valdivia manda a su amigo Jerónimo de Alderete a la península ibérica para extender la gobernación de Chile hasta el estrecho de Magallanes, lo que consigue mediante una real cédula el 29 de septiembre de 1554, a su vez, en otra cédula del mismo día, se le otorga la gobernación de la Terra Australis a Alderete. En 1555 llega la noticia de la muerte de Valdivia y nombran a Alderete como gobernador de Chile el 29 de mayo de 1555. En esa cédula además, se detalla que tome posesión del otro lado del estrecho, fusionando así los dominios de la Terra Australis con los de Chile en la misma gobernación, esto se hace más evidente ya que a los futuros gobernadores de Chile se les da la misma instrucción.

Hasta acá se ve cómo Chile llega del paralelo 27 sur hasta la Terra Australis con 100 leguas hacia el interior del continente sudamericano (abarcando tanto Cuyo como las Tierras Magallánicas o Patagonia).

Límites en la Patagonia entre 1570 y 1661
  • La real cédula del 29 de agosto de 1563 segrega la gobernación del Tucumán en favor de la Audiencia de Charcas.
  • En 1570 el rey promulgó una real cédula que por un breve tiempo modificó los límites de la costa atlántica de la Patagonia, otorgando al Gobernador del Río de la Plata, Juan Ortíz de Zárate, 200 leguas de costa patagónica entre los grados 37° y 48° S’. Desde el grado 48° 05º por el norte, el Estrecho por el sur; el Atlántico por el este y el Pacífico por el oeste se produjo una superposición de jurisdicciones entre la Gobernación del Plata y la de Chile. Este territorio anteriormente había sido cedido a Jaime Rasquín en 1557, pero ante su fracaso, el rey reasigna estos territorios a pesar de su molestia. La Real Cédula de 1570 decía: «estar subjetos e debajo de la gobernacion de vos, el dicho capitan Juan Ortiz de Zarate, los dichos pueblos declarados e los demas que oviere en las dichas docientas leguas de tierra que dimos en gobernacion al dicho Jayme Rasquin […] todos los demas pueblos que (Rasquin) poblase en docientas leguas desde el dicho rio de la Plata hasta el estrecho de Magallanes derechamente por la costa del mar del Norte […] y por cuanto… mandamos tomar cierto asiento y capitulacion con Jayme Rasquin sobre el descubrimiento y poblacion de las dichas provincias del rio de la Plata… y de todos los demas pueblos que poblase en docientas leguas desde el dicho rio de la Plata hasta el Estrecho de Magallanes derechamente por la costa del Mar del Norte y le dimos titulos y provisiones nuestras de la dicha gobernación, y porque el dicho Jayme Rasquin no cumplio de su parte lo que con el asentamos y capitulamos sobre el dicho descubrimiento y población, por la presente damos por ninguno y de ningun valor y effeto la dicha capitulacion e titulos que en virtud della mandamos dar al dicho Jayme Rasquin para que agora ni de aqui adelante en ningun tiempo no valgan ni pueda tener derecho a la dicha gobernación, y declaramos estar subjetos e debajo de la gobernacion de vos, el dicho capitan Juan Ortiz de Zarate, los dichos pueblos susso (de suyo) declarados y los demas que oviere en las dichas docientas leguas de tierra que dimos en gobernacion al dicho Jaime Rasquin, y si necesario es de nuevo os hago merced de la gobernacion dellos, en los cuales vos y despues de vos vuestro sucesor podais tenerla y usar de la jurisdiccion de ella […] (que Rasquin) entregue luego las probisiones e Ynstruciones y de los demás rrecaudos que se le dieron de dha gobernación e que no se yntitule ni nombre gobernador de las dhas probincias poniéndole grabes penas silo contrario hiziere» Estos límites estuvieron en vigor hasta 1661.
  • La real cédula de 1573 dijo: «tengáis la Gobernación y Capitanía general de las dichas provincias de Chile según e de la manera que lo tenían don García Hurtado de Mendoza y el adelantado Francisco de Villagra y los demás nuestros gobernadores que han sido de las dichas provincias […] tenemos por bien de ampliar y extender la dicha Gobernación de Chile de como la tenía Pedro de Valdivia otras ciento setenta leguas, más o menos, que son desde los confines de la Gobernación que tenía dicho Pedro de Valdivia hasta el estrecho de magallanes, no siendo en perjuicio de los límites de otra gobernación»,
  • La Real Cédula de 1609 que creó la Real Audiencia de Santiago de Chile e incluyó todos los territorios de los provincias de Chile, en la Real Cédula de 1661 el rey Felipe IV devuelve la jurisdicción sobre la costa de la Patagonia oriental a Chile estipulando: «todo el Reino ya nombrado de Chile, con las ciudades, villas, lugares y territorios que están comprendidos en el gobierno de estas provincias, tanto las regiones que están hoy pacificadas y pobladas como los que pudieran conquistarse, poblarse y pacificarse en el interior y exterior del estrecho de Magallanes y en el territorio interior inclusive hasta la provincia de Cuyo.» en la Ley 2, título XV de la Recopilación se utiliza un lenguaje similar afirmándose: «[…] la que tenga por distrito todo el dicho Reyno de Chile, con las ciudades, villas, lugares y tierras que se incluyen en el gobierno de aquellas provincias, así lo que ahora está pacifico y poblado, como lo que se redujere, poblare y pacificare dentro y fuera del estrecho de Magallanes y la tierra adentro hasta la provincia de Cuyo inclusive». El rey declaró que pierden valor todas las leyes que sean diferentes o contrarias a la leyes de la Recopilación. La real cédula de 1680, dice que no tienen ningún valor legal las leyes que sean diferentes o contrarias a las leyes de la recopilación, pero es la real cédula de 1681 la que autoriza la publicación de la recopilación.
  • España intenta poblar el estrecho de Magallanes en 1584 fundando la Ciudad del Rey Felipe y la Ciudad del Nombre de Jesús tras las incursiones del pirata Francis Drake en Chile, sin embargo, los asentamientos fracasan e incluso se le conoce como Puerto del Hambre al primero desde entonces.
  • En paralelo, el límite norte de Chile se empezaba a ampliar, al interpretarse que el paralelo 27 inicial era la zona entonces poblada, pero que la zona no poblada al norte también entraba en la jurisdicción de Chile cito a Jaime Eyzaguirre: «fray Reginaldo de Lizárraga, en una Descripción y población de las Indias, escrita en 1605 para el conde de Lemus, presidente del Consejo de Indias, señaló el morro Moreno, en 23°31′, como lindero entre Chile y el Perú. Por su parte, el cronista Santiago de Tesillo, en su Epítome Chileno, publicado en Lima en 1646, afirma que Chile «es costa de norte a sur continuada desde el Perú hasta el Estrecho de Magallanes, señalándose por término o por jurisdicción desde veinte grados… Ascendiendo por grados comienza lo habitable desde Copiapó»… Un acto positivo de jurisdicción en el desierto representa la merced de tierras concedida por el gobernador Juan Henríquez, en 1679, a Francisco de Cisternas, que alcanzó por el norte a Miguel Díaz, punta del litoral en 24°35′(5).» posteriormente en el siglo XVIII ya se hablaría en varios documentos y mapas del río Loa. En 1674 además el corregidor de Copiapó obtiene por encomienda el territorio del Paposo.
  • Volviendo a la Patagonia Oriental, en el siglo XVIII se hacen más menciones de soberanía chilena en la zona. el oficial Real de Santiago elaboró una descripción del reino encomendada por el Consejo de Indias en 1744 la cual decía: «Se gradúa y cuenta todo este Reyno de Chile al presente desde el Cabo de Hornos que está en la altura de 56° hasta el Cerro de San Benito en la altura de 24° Sur á Norte en que está el despoblado que llaman del Perú […] Incluye toda la Pampa hasta el Mar del Norte rematando en la Bahía sin Fondo o junto al Río de los Leones a los 44° de latitud, y declinando de este paraje para el Estrecho de Magallanes hasta el Cabo de Hornos por la playa del mapa que incluye esta relación hasta los 56° de latitud en que esta comprende, según ella y la cuenta que se ha hecho (1390) mil trescientas noventa leguas de circunferencia por todo el Reyno, que son las demarcaciones más puntuales, señas y deslindes más seguros que hemos podido adquirir, por personas prácticas avecindadas y la fé en cuyo conocimiento están sus moradores por razón de deslinde de Reyno, Provincias y sus tierras con quienes se comparten». En 1761, el Virrey del Perú y ex Gobernador de Chile, Manuel de Amat y Juinent incluye dentro de su informe denominado como Historia geográfica e hidrográfica del Reino de Chile una descripción de la costa atlántica austral, estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego y las «Islas Sebaldas», antiguo nombre de las Malvinas (esto antes de la creación de la comandancia de las Islas Malvinas dependiente de Buenos Aires)
  • El sucesor de Amat, Ambrosio O’Higgins, tuvo gran preocupación de poblar la zona por el temor a que los ingleses o franceses lo hicieran antes, por lo que en 1768 manda al Consejo de Indias una carta, el Consejo registró: «Don Ambrosio O’Higgins remite una presentación, su fecha en Santiago de Chile a 7 de julio de 1769, acompañada de unos apuntamientos sobre el estado actual de aquel Reino, misiones y poblaciones de la frontera, con reflexiones sobre la posibilidad y precisión de extenderlas tanto por la Costa Oriental y Occidental del Cabo de Hornos y Tierras Magallánicas, como también por las Pampas de Buenos Aires», el mismo gobernador veía como parte del reino a los indios pampas. El rey hace caso a Ambrosio y en 1778 encarga a Buenos Aires (por temas de cercanía) la creación de fuertes en la costa patagónica oriental, dejando en claro que los ríos de la zona se internaban en territorio chileno, además, crea un empleo nuevo para los administradores de los asentamientos, los comisario-superintendente, de esta forma no hacía a los asentamientos parte del virreinato del Río de la Plata: «Con el fin de que los ingleses (…) no piensen establecerse en la bahía San Julián o sobre la misma costa para la pesca de ballenas en aquellos mares (…) ha resuelto S. M. que se den órdenes reservadas y bien precisas al Virrey de Buenos Aires y también al intendente de la Real Hacienda que (…) con toda prontitud disponga hacer un formal establecimiento y población en dicha bahía San Julián. (…) Son dos los parajes principales a que debemos dirigir la atención para ocuparnos desde luego con algunos establecimientos que sucesivamente se vayan perfeccionando y que sirvan de escalas para otros; el primero es la Bahía Sin Fondo o Punta de San Matías en la que desagua el Río Negro que se interna por cerca de trescientas leguas al Reino de Chile, y esta circunstancia hace más precisa su ocupación y que se erija allí un fuerte provisional. (…) que el comisionado de Bahía Sin Fondo haga practicar los más exactos reconocimientos del país inmediato, procurando sacar de ellos todo el provecho posible para la solidez y aumento de aquel establecimiento extendiendo sus exploraciones a los terrenos internos, procurará dirigirlos por mar como a primer objeto, hacia la boca del Río Colorado o de las Barrancas, que se interna también en el Reino de Chile, y se halla situado como a veinte leguas al Norte del Río Negro que forma el puerto de la Bahía Sin Fondo.»

Acá viene un hito importante, la creación del virreinato del Río de la Plata

Ambrosio O’Higgins
  • En 1775 el geógrafo Juan de la Cruz Cano y Olmedilla elabora el célebre Mapa geográfico de América Meridional por encargo del rey, éste tiene carácter oficial, tal es su importancia que el rey cuando crea el nuevo virreinato lo hace con este mapa en mano y también para la elaboración del Tratado de San Ildefonso de 1777. El rey entregó el mapa al primer virrey de la Plata, Pedro de Cevallos en 1776. Cuando se crea el virreinato, el rey segrega «los territorios de las ciudades de Mendoza y San Juan que estaban a cargo de la gobernación de Chile.» por lo que Cuyo pasa a formar parte del nuevo virreinato, cabe señalar que cuando se fundó Mendoza en el siglo XVI, se detalla ya en ese entonces al la río Diamante como el hito austral del territorio dependiente de esta ciudad, en el mapa de Olmedilla también aparece mencionado el río, sin embargo, erróneamente lo sitúa más al sur en su mapa. Hay que mencionar también que el mismo río era la frontera sur del imperio incásico en la zona oriental de los Andes. Hacemos énfasis en esto ya que historiadores argentinos del siglo XIX plantearon que Cuyo llegaba hasta Cabo de Hornos y por ende se habría transferido esto en 1776 de Chile a la Plata, sin embargo, esto es imposible porque el acta de fundación habla del río Diamante, el mapa de Cano y Olmedilla muestra el confín de Cuyo en este, y además, otros historiadores argentinos lo contradicen diciendo que la Patagonia dependía de Buenos Aires por el tema de los asentamientos patagónicos, sin embargo, el rey solo cedió «los territorios de las ciudades de Mendoza y San Juan», no así los territorios patagónicos que incluso cuando se fundan los asentamientos sigue describiendo como parte de Chile. En otras palabras, el límite que sale en el mapa de Olmedilla es el que el mismo rey utilizó para crear el virreinato. El límite no difiere mucho de la frontera indígena sur del virreinato del Río de la Plata, además se muestra río Quinto como fronterizo, también el Salado que después se llama Saladillo cercano a Buenos Aires y el límite baja hasta llegar al cabo Corrientes antes pasando por el río Hueuque. Los territorios Patagónicos denominados como «Chile Moderno» en el mapa llegan hasta el norte del actual Mar del Plata sorprendentemente. El rey no hizo otra modificación al territorio chileno más allá de lo de Cuyo y la creación de la gobernación subordinada de las Islas Malvinas en 1766 antes de la creación del nuevo virreinato.
  • Las misiones jesuitas de Nahuelhuapi dependían del gobierno de Chiloé y banda oriental de los Andes, o sea, en plena Terra Magellánica, además estas expediciones llegaron a ríos de la zona en donde murió el padre Nicolás Mascardi, desde Chiloé también se mandó a explorar el istmo de Ofqui en el actual Aysén, antes conocido como Trapananda, y a fundar el fuerte San Fernando de Tenquehuén. En 1673 el rey habla sobre Mascardi describiendo a la provincia de Nahuelhuapi como parte del reino de Chile diciendo «corriendo las serranías de Chile i costas del mar del Sur para atraer al conocimiento de la fe a muchos infieles que las pueblan». Además, estuvo planeado la realización del camino «Castro-Nahuelhuapi» que era un tramo del hipotético «camino al Estrecho».
Macro regiones del reino de Chile.svg

  • Los mapas del período hispánico deslizan los conceptos de «Chile Moderno», «Chile Exterior», «Terra Magellánica» y «Comarca Desierta de la Patagonia» para referirse a la zona. El mapa de Olmedilla dice textual: «Chile Moderno que los geógrafos antiguos llamaron Tierra Magallánica, de los Patagones y los Césares, tan celebrada del vulgo cuanto no hay en estos países naciones más crecidas y numerosas que los Aucas, Puelches, Toelches y Serranos de quienes dimanan otras parcialidades que tratan los españoles». Dentro de la colección de mapas que se muestra en la galería se menciona sobre la Terra Magellánica «que los españoles comprenden con el nombre general de Chile» y el límite llega incluso más al norte, llega la cabo San Antonio. Es importante entender el concepto de Chile Moderno y Chile Antiguo: se le conoce como Chile Moderno a los territorios que por derecho le pertenecían a Chile pero que aún no estaban poblados, por lo que serían el «nuevo» Chile una vez poblados, una expansión del territorio efectivamente poblado una vez realizado, en cambio, el «Chile Antiguo» era el territorio poblado desde el paralelo 25° sur como señala Andrés Baleato (sobre el límite norte ya en la década de 1790 hay mapas que llegan hasta el Loa, uno por Baleato, quien hizo su mapa viendo el de Olmedilla, y en 1777 hay una cédula que habla también de la costa atacameña con el puerto de Cobija incluido), hasta Chiloé con el paréntesis que fue la Araucanía que dividía estos territorios y en donde el rey da autonomía a las tribus araucanas estableciéndose una frontera de facto, no así de iure. En la Real Orden del 23 de febrero de 1802, se autorizó el reparto de ejemplares del mapa de Cano y Olmedilla en los ministerios y el consejo de Indias.
Capitanía General de Chile, 1810 (Uti possidetis iuris).svg

  • Al llegar la emancipación de Hispanoamérica las repúblicas acuerdan que tendrán el concepto de uti possidetis iure, o sea, seguirán poseyendo sus dominios de 1810, por lo que si se suman todos los territorios que por derecho le pertenecen a Chile en tal año, da el mapa que se muestra acá (el mapa tiene el límite de Cano de Olmedilla desde el Paralelo 24S hasta el Atlántico y el de Baleato en Atacama). Ahora bien, ya en período republicano Vicuña Mackenna y Barros Arana no le dan gran valor a los territorios patagónicos e influencian para evitar que se genere un conflicto con Argentina tras una larga disputa, con el clímax en la fundación del fuerte Bulnes en 1842. En 1856 ambos países firman un tratado reafirmando que reconocen el uti possidetis. En cierto punto del la disputa por la Patagonia Oriental se consideró el río Negro como límite. En 1873 Chile funda Puerto Gallegos, que posteriormente abandonó, ejerció soberanía efectiva desde el río Santa Cruz hacia el sur deteniendo barcos ajenos en aquella aguas. Argentina intentó fundar infructuosamente un asentamiento en la bahía San Gregorio en el estrecho de Magallanes durante el período. En 1879 Chile descubre el actual glaciar Perito Moreno y lo bautiza como Francisco Gormaz. En 1881 Chile y Argentina firman un tratado fronterizo en donde la clase política chilena hace al país abandonar sus derechos sobre la Patagonia Oriental y establece la cordillera de los Andes hasta el paralelo 52 S como límite (originalmente la cordillera era solo hasta la zona de Cuyo y no hasta la Patagonia) tras varias propuestas limítrofes. En la época Miguel Luis Amunátegui, Carlos Morla Vicuña, Vicente Pérez Rosales, Alberto Blest Gana, Antonio Varas, el gobernador Óscar Viel y Toro y el ministro Adolfo Ibáñez Gutiérrez, entre otros, fueron defensores de la soberanía chilena en la zona. En 1881 Chile se encontraba en la guerra del Pacífico contra Bolivia y Perú por lo que existía la posibilidad de que el conflicto en la Patagonia hiciera a Argentina entrar en favor de la alianza peruano-boliviana en la guerra. Es así que el gobierno chileno de Aníbal Pinto elige poner énfasis en la frontera norte en vez de la este.
  • Bernardo O’Higgins, al ser hijo de un virrey, tenía conocimiento de que Chile poseía los territorios patagónicos, en un a carta de 1833 ya en el exilio le dice al presidente chileno: «Estas materias, repito, que ocupan mi imaginación me permiten, mi querido general, no solamente recomendarle, sino también imprimir en Ud. la grande importancia de calcular y adquirir por todos los medios posibles la amistad, no solamente de los araucanos, sino aún con más vigor, de los pehuenches y huilliches, conviniendo como yo convengo con Molina, que todos los habitantes de los valles del Este, así como del Oeste de los Andes, son chilenos. Yo considero a los pehuenches, puelches y patagones por tan paisanos nuestros como los demás nacidos al norte del BíoBío; y después de la Independencia de nuestra patria, ningún acontecimiento favorable podría darme mayor satisfacción que presenciar la civilización de todos los hijos de Chile en ambas bandas de la gran cordillera y su unión en una gran familia […] Yo me gozo, pues mi querido general, en la confianza de que no anda muy distante el día en que el bárbaro y errante leñador de las Pampas se convierta en civilizado pastor, y el pobre y desnudo salvaje de la Tierra del Fuego en un industrioso y acomodado pescador» luego en otra carta a la marina británica en 1831 dice: «Chile viejo y nuevo se extiende en el Pacífico desde la bahía de Mejillones hasta Nueva Shetland del Sur, en latitud 65° Sur y en el Atlántico desde la península de San José en latitud 42° hasta Nueva Shetland del Sur, o sea, 23° con una superabundancia de excelentes puertos en ambos océanos, y todos ellos salubres en todas las estaciones. Una simple mirada al mapa de Sudamérica basta para probar que Chile, tal como queda descrito, posee las llaves de esa vasta porción del Atlántico Sur.» Además fue O’Higgins quien le da la idea al futuro presidente Manuel Bulnes de poblar la Patagonia, la fundación del fuerte Bulnes significaba también la toma de posesión de Tierra del Fuego y de la Patagonia Oriental, no solo el estrecho.
  • Para ir terminando, Chile para el imperio español siempre fue sinónimo de australidad, de lo más lejano y austral de sus territorios. Valdivia quería llegar al estrecho de Magallanes, no pudo, pero desde la fundación de Chile que está presente el concepto de llegar a aquellas regiones remotas. Esto también es evidente en el poema de Alonso de Ercilla «Es Chile, Norte Sur, de gran longura costa del nuevo mar, del Sur llamado tendrá de Leste a Oeste, de angostura cien millas, por lo más ancho tomado bajo del Polo Antártico en altura de veinte y siete grados prolongado hasta do el mar Océano y Chileno mezclan sus aguas por angosto seno. […] Esta fue quien halló los apartados indios, de las Antárticas regiones. […] Chile, fértil provincia, y señalada En la región Antártica famosa, De remotas naciones respetada Por fuerte, principal y poderosa; La gente que produce es tan granada, Tan soberbia, gallarda y belicosa, Que no ha sido por rey jamás regida Ni a extranjero dominio sometida.»

Fuentes:

Libro Breve Historia de las Fronteras de Chile por Jaime Eyzaguirre

Libro Presencia de Chile en la Patagonia Austral por Mateo Martinic 

Los Títulos Históricos: Historia de las fronteras de Chile, 1980, por Guillemo Lagos Carmona

La Patagonia oriental según una real cédula de 1570 menospreciada por la historiografía chilena por Manuel Ravest Mora

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