
Un bergantín registrado en Valparaíso, con bandera chilena y al mando de un oficial al que O’Higgins había concedido la baja de la Armada, pudo ser el primero en desembarcar en el continente antártico, en la primavera austral de 1820. Diez años después, el mismo O’Higgins situaba las Shetland del Sur dentro del horizonte territorial de Chile.
Una pregunta de doscientos años
¿Quién pisó primero el continente antártico? Durante más de un siglo, la respuesta se repartió entre las historiografías británica, estadounidense y rusa. Los británicos señalaban al cazador de focas John Davis, que desembarcó el 7 de febrero de 1821. Los estadounidenses, a Nathaniel Palmer, que avistó la península en noviembre de 1820 sin bajar a tierra. Los rusos, a Bellingshausen y Lazarev, que divisaron la barrera de hielo en enero de 1820.
Chile apenas figuraba en ese debate. Sin embargo, el diario de un capitán británico, Robert Fildes, conserva una frase que cambia el cuadro: un capitán llamado MacFarlane, al mando del bergantín Dragón, le contó que había desembarcado en la tierra situada al sur de la isla Decepción. Durante décadas nadie supo quién era ese capitán: los historiadores de habla inglesa ignoraban su nombre de pila y lo suponían estadounidense o inglés. Fue el historiador chileno Jorge G. Guzmán Gutiérrez quien, cruzando el diario de Fildes con archivos notariales, judiciales y de Marina de Valparaíso, lo identificó y vinculó su barco con el puerto chileno. Este artículo, que sigue de cerca sus investigaciones, reconstruye esa historia y su vínculo con Bernardo O’Higgins.
Andrés MacFarlane, un escocés al servicio de Chile
Andrés (Andrew) MacFarlane era escocés. Lo demostró Guzmán al hallar en el Archivo Notarial de Valparaíso el testamento de su hijo Roberto Carlos, otorgado en 1861, que nombra a sus padres, Andrés MacFarlane y Ana Campbell, como «naturales de Escocia»¹. Guzmán considera muy probable que emigrara a Sudamérica para sumarse a las guerras de independencia, como tantos oficiales y marinos de la Royal Navy licenciados tras las guerras napoleónicas, y que fuera reclutado en Inglaterra por el enviado chileno José Antonio Álvarez Condarco².
Llegó a Valparaíso el 17 de julio de 1819, con unos cuarenta años, al mando del Anna Robinson, procedente de Liverpool. Traía mercaderías de Inglaterra y la India y un cargamento de armas para el Ejército Libertador³.
Casi de inmediato dejó el mando de su barco para unirse a la escuadra que organizaba Lord Cochrane. Los armadores del Anna Robinson se quejaron ante el capitán William H. Shirreff, jefe de la estación naval británica en el Pacífico, como consta en la colección Shirreff del National Maritime Museum de Greenwich. Pese a ello, y probablemente gracias a Cochrane, fue nombrado teniente de la Marina de Chile⁴.
En septiembre de 1819 pidió la baja al ministro de Guerra y Marina, José Ignacio Zenteno. Zenteno, que conocía su pericia, le encargó antes una última misión: ir a Talcahuano en el bergantín Intrépido y traer a Valparaíso la goleta Montezuma, la nave más rápida de la flota, para preparar el ataque a Valdivia. El primer teniente Guillermo Cronton, de la fragata O’Higgins, también se había ofrecido para la tarea⁵.
El asunto llegó al escritorio del Director Supremo. El 24 de diciembre de 1819, Bernardo O’Higgins resolvió de su puño y letra que, «aunque MacFarlane ha tiempo tiene despacho de Teniente de Marina, puede después de traer la Montezuma salir de la carrera»⁶. Es el primer vínculo documentado, rescatado por Guzmán de los archivos de la Marina, entre O’Higgins y el futuro capitán del Dragón: la firma que lo dejó libre para la aventura austral.
MacFarlane sirvió hasta enero de 1820. El 19 de ese mes, el gobernador de Valparaíso informó que había partido al Callao en la fragata inglesa Hércules⁷. En un texto posterior, Guzmán señala además que participó en la toma de Valdivia al mando de la Montezuma⁸.
Ya civil, se dedicó al comercio y al aprovisionamiento de naves en Valparaíso, en sociedad con William Potts, antiguo suboficial de la escuadra. El teniente Richard Vowell recordaba que la casa de los «ingleses MacFarlane y Pott» era «la admiración de todos los chilenos»⁹.
El Dragón de Valparaíso: un barco con bandera chilena
El Dragon de Liverpool era un bergantín de una cubierta y dos palos, de unas 167 toneladas, probablemente construido en Francia y apresado por un corsario inglés hacia 1814¹⁰. Su primer registro en Chile es de enero de 1818, cuando llegó a Valparaíso con armas y pólvora consignadas a Ricardo Price y Juan Diego Barnard, que se usaron en la batalla de Maipú. Días después, un incendio causado por restos de pólvora en el lastre quemó parte de la cubierta e hirió a su capitán, Juan Catlin, y a dos tripulantes¹¹.
Según el historiador A. G. E. Jones, a mediados de 1819 su dueño, William Brade, lo vendió ante el capitán Shirreff, de la HMS Andromache, a un grupo de comerciantes de Valparaíso. Guzmán considera probable que MacFarlane y Catlin estuvieran entre ellos. Antes de MacFarlane lo habían mandado en Chile James (Jaime) Brown y el propio Catlin, y el barco comerciaba entre Valparaíso, Montevideo, Buenos Aires y el norte de Chile, transportando, entre otras cargas, granos¹².
Matriculado en Valparaíso, pasó a llamarse Dragón de Valparaíso y a navegar con pabellón chileno¹³. El dato es central: no era una nave extranjera de paso, sino un buque de la matrícula de la naciente república.
En marzo de 1820 volvió a Valparaíso el bergantín Williams, con el que Edward Bransfield había cartografiado las Shetland del Sur, descubiertas el año anterior por William Smith, con la noticia de que sus playas estaban llenas de lobos finos. Varios comerciantes del puerto armaron expediciones, y los nuevos dueños del Dragón entregaron el mando a MacFarlane, recién regresado del Callao. Según el Instituto Antártico Chileno, el viaje contó con la autorización de O’Higgins¹⁴. El bergantín zarpó hacia el sur el 12 de septiembre de 1820¹⁵.
El testimonio de Fildes: «me dijo que había desembarcado allí»
Tras cinco o seis semanas de navegación, el Dragón avistó las Shetland del Sur hacia mediados de octubre de 1820. A mediados de diciembre, el capitán británico Robert Fildes, del bergantín Cora, anotó que se le acercó «un bote ballenero del bergantín Dragon de Liverpool, últimamente de Valparaíso». Llevaba «siete semanas en la costa y había obtenido 5.000 pieles»¹⁶. El diario de Fildes, que cubre del 6 de octubre de 1820 al 13 de enero de 1821, se conserva en The National Archives, en Londres¹⁷.
La frase decisiva aparece en las Remarks de Fildes, conservadas en el Scott Polar Research Institute de Cambridge. Al describir la tierra montañosa y nevada que se veía al sur de la isla Decepción, escribió que «el capitán MacFarlane, del bergantín Dragon, un hombre muy inteligente, me dijo que había desembarcado allí» y que había encontrado focas leopardo y elefantes marinos, pero no lobos finos¹⁸.
Esa tierra es la costa occidental de la península Antártica. A partir de la propia carta de Fildes, Guzmán la identifica con la actual Costa Davis. El desembarco habría ocurrido entre mediados de octubre y comienzos de diciembre de 1820¹⁹.
Según Guzmán, MacFarlane y Fildes volvieron a encontrarse en febrero de 1821, frente a la costa norte de la isla Livingston. MacFarlane le habló entonces de «buenas playas» con abundantes focas leopardo y le contó que el bergantín Caraquette, de Liverpool, había encontrado allí una caleta con fondeadero²⁰.
El Dragón siguió en la zona hasta el fin del verano austral. Vendió la mayor parte de sus pieles en Buenos Aires y navegó a Inglaterra, donde su llegada «de New South Shetland» quedó registrada el 11 de abril de 1821. Luego volvió al comercio en la costa sudamericana del Pacífico²¹.
Antes que Palmer y que Davis
El relato de MacFarlane convierte su desembarco en el primero registrado en el continente antártico²². La historiografía británica atribuyó tradicionalmente ese hito al estadounidense John Davis, que desembarcó el 7 de febrero de 1821. La estadounidense prefirió a Nathaniel Palmer, que avistó la península el 18 de noviembre de 1820, cuando el Dragón ya llevaba semanas en la zona, y que no llegó a desembarcar²³.
El desembarco del capitán Joseph Usher, del Caraquette, no pudo ocurrir antes de diciembre de 1821. Según Guzmán, incluso el historiador estadounidense Kenneth J. Bertrand reconoce que solo MacFarlane pudo haberse adelantado a Palmer en el descubrimiento de la isla Decepción²⁴. Y el británico R. K. Headland, autor de la cronología de referencia sobre expediciones antárticas, califica el de MacFarlane como «posiblemente el primer desembarco de ese tipo»²⁵.
O’Higgins y las Shetland del Sur: «hasta Nueva Shetland del Sur»
O’Higgins no olvidó el sur. Desde su exilio en Perú, el 20 de agosto de 1831 escribió al capitán Coghlan, de la Real Marina británica, una carta en la que describía los límites de Chile: «Chile viejo y nuevo se extiende en el Pacífico desde la bahía de Mejillones hasta Nueva Shetland del Sur, su latitud 65° Sur». Y agregaba que Chile poseía «la llave del Atlántico desde el grado 30 de latitud sur hasta el Polo Antártico»²⁶.
La carta es una de las expresiones más tempranas de una conciencia antártica chilena²⁷. Su valor crece al leerla junto a la historia del Dragón. Las Shetland del Sur que O’Higgins incluía en el horizonte de Chile eran las mismas islas a las que, una década antes, había llegado un bergantín de Valparaíso, con bandera chilena y al mando de un oficial cuya baja él mismo había firmado.
Ambos episodios muestran que, en los primeros años de la República, Valparaíso fue un puerto de partida hacia la Antártica, y que el padre de la patria pensó el territorio chileno como uno que se prolongaba hacia el polo. Según la tradición recogida por Vicuña Mackenna, su última palabra en 1842 fue «Magallanes»²⁸.
Esa visión reaparece en el siglo XX. El decreto supremo n.º 1.747 de 1940 fijó los límites del Territorio Chileno Antártico; la primera base chilena en la península, inaugurada en 1948, lleva el nombre de General Bernardo O’Higgins, y Chile llama «Tierra de O’Higgins» a la península Antártica.
La huella de MacFarlane
El nombre del capitán quedó en la cartografía antártica. El estrecho McFarlane, entre las islas Greenwich y Livingston, lo bautizó el lobero británico George Powell, cuya carta de las Shetland del Sur, publicada en 1822, recogió información de otros capitanes, posiblemente del propio MacFarlane²⁹.
En Puerto Yankee, en la isla Greenwich, una placa recuerda al «capitán Andrew MacFarlane, que en 1820 exploró el área de la península Antártica en el bergantín Dragon». Propuesta por Chile y el Reino Unido, es el Sitio y Monumento Histórico n.º 57 del Tratado Antártico. La inscripción original lo llamaba por error «Robert», confundiéndolo con su hijo³⁰.
En tierra, MacFarlane se integró a la comunidad de comerciantes británicos y estadounidenses de Valparaíso. Junto a su hijo Roberto participó en las firmas MacFarlane y Green y Cía. y Roberto MacFarlane y Cía., que aparecen en los archivos judiciales del puerto entre las décadas de 1820 y 1860. Guzmán la considera una de las casas más importantes del Pacífico suroriental en el siglo XIX, y sus descendientes viven todavía en la ciudad³¹.
Para el bicentenario, el Instituto Antártico Chileno publicó el cómic infantil Las aventuras de Isa y Miguel: el Dragón de Valparaíso descubre la Antártica (2020), de Alfredo Rodríguez y Gonzalo Martínez³².
Que hoy podamos contar esta historia se debe en gran medida a Jorge G. Guzmán Gutiérrez. Su tesis de magíster en la Universidad de Chile (2003) y sus artículos posteriores identificaron por primera vez al capitán, su origen escocés, su paso por la Armada y la historia de su barco³³.
Notas
- Jorge G. Guzmán Gutiérrez, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón. Los personajes del primer desembarco en el Continente Antártico», Boletín Antártico Chileno 22, n.º 2 (2003): 9-14. El testamento está en el Archivo Notarial de Valparaíso, legajo 926, pieza 2.
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón».
- Jorge G. Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico en la primavera austral de 1820», La Prensa Austral (Punta Arenas), 30 de enero de 2018; Jorge G. Guzmán, «A 200 años del descubrimiento chileno de la tierra firme antártica», AthenaLab, 3 de diciembre de 2020.
- Guzmán, «A 200 años»; Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico».
- Archivo del Ministerio de Marina (Chile), oficio del 19 de septiembre de 1819, vol. 16, f. 55, y oficio del 21 de diciembre de 1819, vol. 26, f. 546, citados en Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón».
- Archivo del Ministerio de Marina, vol. 26, f. 552, citado en Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón».
- Archivo del Ministerio de Marina, vol. 27, f. 17, citado en Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón».
- Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico».
- Richard Longeville Vowell, Memorias de un oficial de marina inglés al servicio de Chile, ed. José Toribio Medina (Santiago, 1923), 39, citado en Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón».
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; Piero Castagneto, «1820-21: la desconocida primera expedición chilena a la Antártica», Patrimonio Oceánico, consultado el 13 de octubre de 2026.
- Archivo del Ministerio de Marina, oficio del 16 de enero de 1818, vol. 14, f. 195, citado en Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico».
- A. G. E. Jones (1986), 203, citado en Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico».
- Castagneto, «1820-21»; Gustavo Adolfo Lezcano, «¿A quién o quiénes se le atribuye el descubrimiento de la Antártida?», Revista Iberoamericana de Derecho, Cultura y Ambiente (2022): 3.
- Instituto Antártico Chileno, Guía Huellas Antárticas (Punta Arenas: INACH, 2013), 8.
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón».
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; R. K. Headland, Chronological List of Antarctic Expeditions and Related Historical Events (Cambridge: Cambridge University Press, 1989), 117.
- Robert Fildes, CORA: Log and Journal kept by Robt Fildes, 1820-1821, The National Archives (Kew), ADM 55/143.
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; Jorge Berguño Barnes, «Chile y el descubrimiento de la Antártica», Revista de Marina, n.º 1 (1975).
- Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico»; «La primera expedición antártica oficial de Chile», Boletín Antártico Chileno 26, n.º 2 (2007): 16.
- Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico».
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón».
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; Barry L. Stiefel, Shelley-Anne Peleg y Thomas Adam, eds., Yearbook of Transnational History, vol. 6 (Fairleigh Dickinson University Press, 2023), 207.
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico».
- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón».
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- Benjamín Vicuña Mackenna, El ostracismo de O’Higgins (Santiago: Rafael Jover, 1882), 928, citado en González Videla, Memorias.
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- Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico»; Castagneto, «1820-21».
- «INACH presentó el libro «Las aventuras de Isa y Miguel: el Dragón de Valparaíso descubre la Antártica»», Ciencia en Chile, consultado el 13 de octubre de 2026.
- Jorge G. Guzmán Gutiérrez, «El capitán Andrés Mac Farlane y el Dragón: Valparaíso y el descubrimiento de la Antártica, 1819-1823» (tesis de magíster en Historia, Universidad de Chile, 2003); Guzmán, «Valparaíso, el Capitán MacFarlane y el Dragón»; Guzmán, «El descubrimiento chileno del continente antártico»; Guzmán, «A 200 años».
Fuentes y bibliografía
Fuentes primarias mencionadas en la bibliografía
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- Archivo Notarial de Valparaíso. Legajo 926, pieza 2. Testamento de Roberto Carlos MacFarlane, 1861.
- Fildes, Robert. CORA: Log and Journal kept by Robt Fildes, 1820-1821. The National Archives, Kew, ADM 55/143.
- Fildes, Robert. Remarks Made During a Voyage to New South Shetland. Scott Polar Research Institute, Cambridge.
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- Powell, George. Chart of South Shetland, including Coronation Island, &c. Londres, 1822. National Maritime Museum, Greenwich.
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